Nuestros agentes de IA no son chatbots genéricos. Cada implementación se diseña en torno a los procesos reales de la empresa: qué información necesitan consultar, qué sistemas deben actualizar y qué tareas deben ejecutar dentro de un flujo de trabajo ya definido.
En la práctica, esto significa agentes capaces de:
- Analizar información y documentación de la empresa
- Actualizar sistemas y bases de datos internas
- Ejecutar workflows completos de principio a fin
- Preparar informes a partir de datos dispersos
- Conectar aplicaciones que hoy no se comunican entre sí
- Realizar tareas repetitivas con precisión constante
- Apoyar procesos administrativos y comerciales
- Colaborar con los equipos humanos, no sustituirlos
Estas capacidades se apoyan en un sistema propio de agentes (Hermes) que Capital Ibiza opera internamente.
Los agentes trabajan junto a su equipo, no en su lugar: el diseño del proceso, definido durante las fases de análisis, es lo que determina qué decisiones sigue tomando una persona y qué tareas puede ejecutar el agente dentro de ese marco.